Patatas Bonilla

Los primeros pasos de la empresa se dieron en Ferrol en 1932, donde Salvador Bonilla, padre del actual propietario, empezó en un local de feria en el cual recorría los pueblos con churros y patatas fritas. Llegó a regentar un hotel y un café de verano. Existen fotos del año 1932 donde se lee en el local de feria: «Bonilla a la vista, churros y patatas fritas»

César Bonilla Vázquez forma parte de la tercera generación de una familia dedicada a la gastronomía. Sus cinco churrerías «Bonilla a la Vista» son un elemento clave en la hostelería de La Coruña. El noviembre de 1946 se monta la primera churrería en la calle del Orzán; es a partir de este momento, cuando se dedica en cuerpo y alma a esta actividad. Fueron la bici y luego la moto Guzzi, que se conserva en la fábrica de Arteixo, los primeros vehículos de reparto de sus primeras patatas fritas, que se envasaban en latas de 1kg retornables y ser repartían por las cafeterías de la ciudad.

En el año 1958 se trasladan a la calle Galera, allí el trabajo se desborda y deciden dejar las patatas fritas, pues manualmente era imposible hacer todo el trabajo. César se guardó la idea durante 30 años hasta conseguir hacerla realidad.

Desde el año 1988 fabrica sus patatas en el Polígono de Sabón (Arteixo) con la mejor materia prima (patatas seleccionadas y aceite de oliva) consiguiendo la calidad que las caracteriza.

En Olivias distribuimos en exclusiva cada día las patatas por toda Cataluña.

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